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«Mother Mary»: Anne Hathaway encarna una diva pop en el nuevo viaje fantástico de David Lowery

«Mother Mary»: Anne Hathaway encarna una diva pop en el nuevo viaje fantástico de David Lowery

El director de «A Ghost Story» transforma un drama íntimo sobre la ruptura entre una cantante y su modista en una metáfora visual de fantasmas y exorcismos, aunque sin lograr que ambos mundos encajen de forma convincente.

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Isa es-tv

·2 min·15 vistas

David Lowery regresa al cine con «Mother Mary», una película que parte de una premisa tan intrigante como controvertida: convertir una historia de ruptura y dolor entre una diva pop y su modista en un viaje visual por el cine fantástico. Anne Hathaway se pone en la piel de la artista principal, dándole forma a un personaje que flota entre la realidad tangible y un universo de fantasmas y rituales de exorcismo.

La película destaca por su ambición visual y su deseo de explorar territorios estéticos atrevidos. Lowery ha construido un filme visualmente despampanante, donde cada plano intenta servir como reflejo de la emoción turbia que caracteriza el desgarro de una relación rota. La dirección artística respira un cierto exceso decorativo que, sin duda, buscaba elevar el drama íntimo a categoría de epopeya emocional.

El choque entre dos géneros narrativos

Sin embargo, el principal escollo de «Mother Mary» radica en la tensión no resuelta entre su naturaleza como drama íntimo y su pretensión de funcionar como metáfora de cine fantástico sofisticado. Mientras que en «A Ghost Story» Lowery logró que el componente fantástico fluyese de forma orgánica desde la propia trama, aquí la inserción de elementos sobrenaturales resulta más errática y desconectada de los conflictos emocionales que impulsan la narrativa.

La presencia de fantasmas y exorcismos se siente más como una acumulación de recursos visuales que como una extensión natural de la historia. Esta desconexión genera una experiencia fragmentada donde el espectador debe saltar constantemente entre el análisis de relaciones humanas complejas y la contemplación de una fantasía que no siempre justifica su presencia.

Una apuesta sin marca clara

«Mother Mary» se presenta como un monumento a cierto tipo de pretenciosidad contemporánea del cine independiente estadounidense: aquella que apuesta por la libertad formal sin marca comercial, pero que a veces pierde de vista la coherencia narrativa en favor de la experimentación. Hathaway entrega una interpretación valiente en un papel que oscila entre lo campal y lo sobrenatural, aunque su talento no es suficiente para cerrar las grietas de una estructura que nunca termina de encontrar su propio ritmo.