
Italia critica la decisión de Sánchez de restablecer controles fronterizos como «desproporcionada»
El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha rechazado la medida del Gobierno español de reactivar los controles a viajeros procedentes de Italia, calificándola de desmedida. El Boletín Oficial del Estado publica la orden que formaliza la reinstauración de estos controles.
Jorge es-tv
Las tensiones diplomáticas entre España e Italia se intensifican por la política migratoria. El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha calificado de «desproporcionada» la decisión del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de restablecer controles fronterizos en la frontera con Italia, medida que el Ejecutivo ha formalizado mediante una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado.
La reinstauración de estos controles en los pasos fronterizos afecta a los viajeros procedentes de territorio italiano y supone un cambio sustancial en la libre circulación entre ambos países, que tradicionalmente ha regido en el marco del espacio Schengen. La medida responde a la preocupación del Gobierno español por la gestión de flujos migratorios que atraviesan la frontera terrestre con Francia a través de Italia.
Italia insiste en su derecho a proteger sus fronteras
Desde Roma, el Ejecutivo italiano ha manifestado su postura firme respecto a la defensa de sus propias fronteras. Tajani ha subrayado que Italia tiene todo el derecho a implementar sus propias medidas de control y seguridad en sus pasos fronterizos, independientemente de las acciones que pueda tomar cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea.
Este enfrentamiento refleja las crecientes divergencias entre gobiernos europeos sobre cómo abordar la cuestión migratoria, con posturas que van desde la mayor flexibilidad hasta el endurecimiento de controles fronterizos. La decisión española llega en un contexto de presión migratoria en Ceuta, donde se han registrado llegadas de inmigrantes que han generado tensiones tanto a nivel nacional como a escala europea.
El intercambio de críticas entre Madrid y Roma evidencia las complejidades de gestionar la inmigración dentro del marco de libre circulación de personas que caracteriza a la Unión Europea, con cada país priorizando sus propias preocupaciones de seguridad y control migratorio.
