
Hispasat lidera un contrato de 1.600 millones para la constelación de satélites IRIS²
La filial de Indra se adjudica el mayor contrato del programa satelital europeo, asumiendo un papel protagonista en el desarrollo de IRIS², la futura constelación de comunicaciones seguras por satélite.
Isa es-tv
Hispasat, empresa integrada en el grupo Indra, ha sido seleccionada para liderar un contrato de 1.600 millones de euros destinado al desarrollo de IRIS², la constelación europea de satélites de comunicaciones seguras. Este proyecto representa un hito importante en la estrategia de la Unión Europea para garantizar una conectividad independiente y resiliente a través del espacio.
La compañía española asumirá responsabilidades clave en la iniciativa, coordinando la infraestructura de antenas, los sistemas de control y la interconexión con las redes de tierra de la constelación. Estas funciones posicionan a Hispasat como elemento central en la arquitectura operativa de IRIS², uno de los proyectos espaciales más ambiciosos de Europa en los últimos años.
IRIS² constituye una respuesta estratégica de la Unión Europea a la necesidad de disponer de capacidades propias de comunicación por satélite, reduciendo la dependencia de proveedores externos y mejorando la autonomía tecnológica del continente. La constelación proporcionará servicios de conectividad segura para administraciones públicas, organismos de defensa y operadores privados de telecomunicaciones.
La adjudicación de este contrato a Hispasat refleja la confianza en la experiencia acumulada por la empresa española en el sector espacial y de telecomunicaciones por satélite. Con esta responsabilidad, Hispasat consolidará su posición como actor protagonista en el panorama europeo de sistemas satelitales avanzados.
El proyecto IRIS² forma parte de los programas estratégicos espaciales europeos cofinanciados por la Comisión Europea, en línea con los objetivos de soberanía tecnológica y seguridad del continente. La participación de Hispasat en este contrato de 1.600 millones supone un reconocimiento a sus capacidades como integrador de sistemas complejos en el ámbito espacial.
