Utilizamos cookies

Usamos cookies propias y de terceros para analizar el tráfico, personalizar contenido y mostrar publicidad relevante. Para rechazar cookies de terceros es necesaria una suscripción activa. Política de privacidad

es-tv.digital
Cristina Perpiñá reclama una «cuota humana» para regular los algoritmos musicales ante el avance de la IA

Cristina Perpiñá reclama una «cuota humana» para regular los algoritmos musicales ante el avance de la IA

La consejera delegada de la SGAE advierte de que Europa debe establecer mecanismos de control sobre los algoritmos que deciden qué música escuchamos, en un contexto donde la inteligencia artificial representa una nueva amenaza para el sector musical.

I

Isa es-tv

·2 min·6 vistas

Cristina Perpiñá-Robert, consejera delegada de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), ha planteado una reflexión crítica sobre el poder que ejercen los algoritmos en la industria musical actual. En declaraciones recientes, la directiva ha señalado la necesidad de que la Unión Europea establezca regulaciones que garanticen la presencia del criterio humano en las decisiones que determinan qué contenido musical llega a las audiencias.

«Si los algoritmos deciden lo que escuchamos, Europa debe exigirles una cuota humana ante la IA», ha manifestado Perpiñá-Robert, expresando así su preocupación por cómo las plataformas de distribución musical utilizan sistemas automáticos cada vez más sofisticados para recomendar y promocionar canciones. Esta postura refleja la inquietud creciente en el sector cultural sobre la concentración del poder decisional en manos de sistemas de inteligencia artificial.

Una lideresa en tiempos de crisis

Perpiñá-Robert asumió la dirección de la SGAE en un momento particularmente delicado para la organización, que atravesaba una profunda crisis reputacional. Desde su llegada, ha impulsado reformas sustanciales en la estructura y funcionamiento de la entidad, buscando restaurar la confianza entre los creadores y en la opinión pública. Ahora, se enfrenta a un nuevo desafío de magnitud similar: la necesidad de adaptar la gestión de derechos de autor a la era de la inteligencia artificial.

La posición de la SGAE se alinea con un creciente debate europeo sobre cómo regular la inteligencia artificial en sectores culturales y creativos. La propuesta de una «cuota humana» buscaría garantizar que, independientemente de los algoritmos utilizados, exista un control humano que verifique la equidad y la diversidad en la promoción de obras musicales, evitando así que los sistemas automáticos concentren el tráfico en un número limitado de artistas o géneros.