
Barcelona intensifica la vigilancia con nuevas cámaras en el Born, Montjuïc y el parque de la Pegaso
El Ayuntamiento de Barcelona continúa desplegando dispositivos de videovigilancia en distintos puntos de la ciudad, entre ellos zonas de relevancia ciudadana tras episodios de violencia. El consistorio pretende alcanzar los 660 dispositivos en funcionamiento antes de 2027.
Isa es-tv
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un nuevo plan de instalación de cámaras de videovigilancia que afectará a varios barrios emblemáticos de la ciudad. Entre los emplazamientos seleccionados se encuentran el Born, Montjuïc y el parque de la Pegaso, así como la zona de los búnkeres del Carmel. Estas actuaciones forman parte de una estrategia más amplia del consistorio para reforzar la seguridad en espacios públicos.
La ubicación del parque de la Pegaso adquiere especial relevancia tras el asesinato a tiros de un menor de 15 años ocurrido en este espacio. La tragedia puso de manifiesto la necesidad de potenciar los mecanismos de control y disuasión en lugares de confluencia ciudadana. La instalación de dispositivos de vigilancia en esta zona responde a las demandas de seguridad formuladas por los vecinos y se enmarca en una estrategia preventiva municipal.
Además del parque de la Pegaso, el Born y Montjuïc serán objeto de actuaciones de vigilancia. Los búnkeres del Carmel, otra zona de gran afluencia de público, también contará con nuevos dispositivos. El consistorio ha previsto, asimismo, ampliar la cobertura de cámaras en el distrito de Nou Barris, demostrando un compromiso de carácter transversal con la seguridad ciudadana.
La Administración municipal se ha marcado un ambicioso objetivo temporal: alcanzar 660 cámaras de videovigilancia operativas en Barcelona antes de 2027. Este incremento significativo del dispositivo de monitorización pretende mejorar la respuesta ante incidentes delictivos y ofrecer mayor seguridad a los ciudadanos en espacios públicos. Las nuevas instalaciones se suman a los sistemas ya existentes en la ciudad.
El despliegue de cámaras se enmarca en una apuesta municipal por modernizar los sistemas de seguridad y vigilancia de la ciudad. El consistorio considera la videovigilancia como una herramienta fundamental para disuadir conductas delictivas y facilitar la investigación de incidentes cuando éstos suceden. La inversión en estos dispositivos responde a una demanda ciudadana de mayor presencia de mecanismos de control en espacios de uso público.
